HOCES DEL DURATÓN - ERMITA DE SAN FRUTOS
Segovia, tierra de contrastes térmicos entre el verano y el invierno, esconde entre los cortados de las hoces del río Duratón, un paisaje que sobrecoge por la dimensión de sus horizontes y por las siluetas de los buitres que sobrevuelan a baja altura sobre los tejados de la ermita de San Frutos.
El viajero se encoge al sentirse diminuto ante la inmensidad del entorno y las alas de las aves imponentes, que se dejan deslizar por el viento como un surfista lo haría sobre la ola perfecta.
El viento y el sonido del vuelo de los buitres, son los únicos autorizados a alterar el silencio que nos rodea.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Por favor, deja tu comentario sobre la foto. Muchas gracias